Literatura del modernismo y simbolismo, características del simbolismo

 

 Trabajo en equipo

Grupo LL32

Integrantes:

Alonso Rubio Partida                         Matricula 103151

Martha Patricia Sáenz Pérez            Matricula 83258

Marlene Alejandra Sosa Soto            Matricula 103153

Merced Cristina Conde Velázquez    Matricula 102831

 

Características del movimiento simbolista

El simbolismo y el modernismo son, esencialmente, reacciones contra el exceso de realis­mo que empezaba a permear en el arte a finales del siglo XIX… los autores simbolistas acusaron al realismo y al naturalismo de “agotamiento plástico”, es decir, que anulaban la fantasía y la imaginación. Estos acusadores eran algunos herederos del romanticismo que, sin buscar seguir sus premisas, recuperaron algunas de ellas para crear nuevas formas poéticas y artísticas. (IEU, 2020, pág. 2)

 

En la obra simbolista se encuentran imágenes que se oponen a la realidad visible, y que devienen de los sueños, es decir, que hay una realidad escondida. Aquí está por ejemplo, la obra de Moreau, La aparición: (IEU, 2020, pág. 2)

 

 

Se habla de una búsqueda de la verdad universal.

Es una corriente que se origina en Francia y que es capaz de llegar hasta América, pero se suscribe al estilo individual de cada autor, desde el cual se hace una propuesta que pretende llegar a ser de carácter universal.

Busca que el conocimiento de sus premisas y elementos estéticos se haga desde lo intelectivo. (IEU, 2020, pág. 3)

 

Intentan evocar expresiones más que manifestar ideas o pensamientos concretos, pretendiendo despertar la intuición en el receptor.

Los contenidos estéticos tienen también un alto contenido simbólico, espiritual y/o religioso, los cuales guardan afinidad con el mundo sensible. Aquí está La flor mística, de Gustave Moreau, en donde la flor de la religión y la fe se nutre de la sangre de los mártires. (IEU, 2020, pág. 4)

 

Se rechazan los valores del materialismo, como parte de la reacción contra el realismo

Buscan innovar dejando de lado la perfección y normas establecidas

Se busca generar efectos de misterio y misticismo

Se valora la importancia del lenguaje en las creaciones poéticas, porque se le considera como la forma de conocer el mundo. Y no solo el lenguaje verbal sino también el de las imágenes. (IEU, 2020, pág. 5)

Tiene como objetivo la búsqueda interior al mismo tiempo que la búsqueda de la verdad universal. (IEU, 2020, pág. 5)

Ruptura con las formas propias del realismo y el naturalismo

Renovación de la forma poética y libertad de creación frente a las rígidas normas establecidas

Lenguaje musical: toda poesía evoca música, la musicalidad priva sobre la literalidad del lenguaje.

Subjetivismo e individualismo

Evocación de impresiones, sugerencia y alusión frente a las interpretaciones precisas de la realidad

Misterio y misticismo

Uso del lenguaje poético como elemento cognitivo

Utilización de figuras retóricas, como la metáfora o la sinestesia, para despertar sensaciones (Ortiz, 2018)


El Conde de Lautréamont

El verdadero nombre del conde de Lautréamont es el de Isidore Luciano Ducasse quien nació en Montevideo el 4 de abril de 1846 durante el sitio de esta ciudad y murió durante el sitio de París el 24 de noviembre de 1870 su vida estuvo llena de misterios, hijo de Francisco Ducasse, funcionario del Consulado General de Francia en Montevideo, que había nacido cerca de la población francesa de Tarbes (Altos Pirineos) enloqueció preso de profunda depresiones estuvo internado en el Hospicio de las Mercedes, nunca habló de su hijo Isidore con nadie del círculo donde se desenvolvía,  se suicida en 1890  y de Célestine-Jacquette Davezac, también francesa la cual también se suicidó. La madre de Isidore murió cuando el poeta no tenía todavía dos años. Isidore creció en Montevideo y a la edad de catorce años es enviado a Francia (1860). (IEU, 2020, págs. 624-628)

Su actividad escolar se presenta en el Liceo Imperial de Tarbes, en el cual estudió durante tres años; luego, realizó sus estudios en el liceo de Pau. En 1865 se trasladó a París para ingresar en la escuela politécnica. Isidore Ducasse se auto proclama con el seudónimo de conde de Lautréamont por razones que solo él conocía. Escribió Los cantos de Maldoror y Poesías. Lautréamont junto a Mallarmé y Rimbaud es considerado como uno de los fundadores de la poesía moderna occidental, poesía que sobrepasó los límites del uso de la palabra permitiéndole la exacerbada libertad de expresión. Falleció en Faubourg Montmartre el 24 de noviembre de 1870 a las 8 de la mañana, por causas aún no bien determinadas solo se sabe que tenía mal estado de salud y que muere por una fiebre maligna solo en su cuarto coincidentemente es declarado muerto por el dueño del hotel y un camarero del hotel, lo mismo que ocurrió cuando murió su padre, la familia del conde no conservaron fotos de él, ni nada que lo relacionara, de tal manera que conocer la historia del conde ha sido difícil de obtener, la única fotografía que había de él desapareció y la imagen gráfica que se tiene de él fue reconstruida por un grabador.

Su vida fue corta, ya que muere a los 24 años de edad.  Él mismo pagó por la edición de su obra, sin embargo, el editor Albert Lacroix no la publicó por temor a la crítica y represalias de su tiempo. El conde no fue reconocido en vida sino posterior a su muerte. Algunos escritores consideraban que el conde de Lautréamont era un alienado, la leyenda lautremoniana comenzó a tomar vuelo y adquirió a través de su desarrollo el carácter satánico, diabólico, presentándolo como un poseso o alienado. El caso Lautréamont aparece para muchos como siniestro, como inquietante por motivos relacionados tanto al contenido de la obra como a algunos aspectos que han rodeado su vida y la investigación sobre ella. (IEU, 2020, págs. 624-645)

Los cantos de Maldoror (1869) es un libro de prosa poética conformado por seis apartados llamados cantos. Las temáticas de la obra es el odio hacia la raza humana y el desprecio por el creador y lo divino.

 Dentro de Los cantos aparece un personaje bellísimo, y a la vez monstruoso, capaz de perpetrar los crímenes más atroces que la mente humana pueda imaginar el odio de Maldoror se fundamenta en un Dios que no puede comprender, un creador incapaz de proveer felicidad a sus creaciones.

Los cantos de Maldoror:

Canto I

Sapo Seráfico

Maldoror se encuentra a un sapo nimbado con pústulas viscosas y blancas alas, del cual huyen las cucarachas, los caracoles y las babosas, pero Maldoror lo ama por su belleza “triste como el universo, bello como el suicidio” (Lautréamont, 1988: 120). Pero cuando Maldoror descubre la naturaleza divina; es entonces cuando arremete contra de él. (IEU Moure Pazos, 2011, pág. 254)

En este fragmento, desafía a la muerte, actitud transgresora y libertad. Encontramos el símbolo del Sapo con lo que metarfosea al Serafín   en un arquetipo del mal (Moure, 2011:74)

Recupera mitos y leyendas y figuras de la cultura universal. Huye de la realidad hacia el interno de los sueños.

Canto II

Piojos

El quinto ángel tocó la trompeta. Y vi que una estrella había caído del cielo a la tierra, y le fue dada la llave del pozo del abismo, Y abrió el pozo del abismo y subió humo del pozo como el humo de un gran horno; y fue oscureciendo el sol y también el aire por el humo del pozo. Y del humo salieron langostas sobre la tierra, y les fue dado poder como tienen poder los escorpiones sobre la tierra. (IEU Moure Pazos, 2011, pág. 255)

En este fragmento se encuentra la fantasía, donde dice que el quinto ángel tocó la trompeta y ve caer una estrella a la tierra, la metáfora de las langostas que son los escorpiones símbolo del poder y de la maldad.

 

Hermafrodita.

¡Adiós, hermafrodita!

 Allí, en un bosquecillo rodeado de flores, duerme el hermafrodita, sumido en un profundo sopor, sobre la hierba empapada en llanto. La luna ha desprendido su disco de la masa de nubes y acaricia, con sus pálidos rayos, ese dulce semblante de adolescente. Sus rasgos expresan la más viril energía. Junto a la gracia de una Virgen celestial (Gonzalez, 2016, págs. 18-19)

En este párrafo, encontramos la mención del hermafrodita que duerme, exiliado por su condición de poseer los dos sexos. Rechazado por su anatomía sueña con un mundo de seres semejantes a él, sueña que abraza a un amor que desaparece al despertar, en su cuerpo habitan un hombre y una mujer, es un ser inacabado, un engendro. Llora una lágrima de reproche contra la providencia. Hay la actitud transgresora, una rebeldía ante la condición de su cuerpo; un mundo onírico del que sería su mundo ideal, del amor material que se desintegra. Lautréamont toca el tema de la sexualidad.

He hecho un pacto con la prostitución para sembrar el desorden en las familias. Recuerdo la noche que procedía a tan peligrosa alianza. Vi ante mí un sepulcro. Escuché que una luciérnaga, grande como una casa, me decía: <<Voy a iluminarte. Lee la inscripción. Esta orden suprema no proviene de mi >> Una vasta luz de color sanguíneo, a cuya vista castañetearon mis mandíbulas y mis brazos cayeron inertes, se extendió por los aires hasta el horizonte. Y me apoyé contra un muro en ruinas, pues iba a caer, y leí: «Aquí yace un adolescente que murió tísico: ya sabéis por qué. No roguéis por él.» Muchos hombres no hubieran tenido, tal vez, tanto valor como yo. Mientras, una hermosa mujer desnuda se tendió a mis pies. Y, a ella, con triste semblante: «Puedes levantarte.» Le tendí la mano con la que el fratricida degüella a su hermana. La luciérnaga, a mí: <<Toma una piedra y mátala>>. (Isidoro Ducasse, 2008, pág. 91)

En este fragmento, de prosa poética observamos que el tema de la muerte que se menciona, es una exaltación a la muerte, el sepulcro, la enfermedad del tísico, en este fragmento se tocan los temas de la prostitución, muy recurrente en los cantos de Maldoror, menciona la belleza de la mujer, a la cual metamorfosea ya que ésta representa a la prostitución y a la vez el fratricidio de la mujer que es víctima de la violencia. Sigue con su iconografía animalista en este caso la Luciérnaga.

Canto IV

Es un hombre o una piedra o un árbol el que se dispone a iniciar el cuarto canto. Cuando el pie resbala al pisar una rana, se experimenta una sensación de asco; pero cuando apenas se roza el cuerpo humano con la mano, la piel de los dedos se resquebraja, como las escamas de un bloque de mica roto a martillazos; y, al igual que el corazón de un tiburón, que lleva una hora muerto, palpita todavía, en cubierta, con tenaz vitalidad, nuestras entrañas se agitan de cabo a rabo, mucho tiempo después del contacto. ¡tanto horror inspira el hombre a su propio semejante! TaI vez me engañe cuando lo digo; pero tal vez, también, diga la verdad. Conozco, concibo una enfermedad más terrible que los ojos hinchados por las largas meditaciones sobre el extraño carácter del hombre: ¡pero estoy buscándola todavía... y no he podido encontrarla! No me crea menos inteligente que otro y, sin embargo, ¿quién se atrevería a afirmar que he tenido éxito en mis investigaciones? qué mentira brotaría de su boca! (Isidoro Ducasse, 2008, pág. 215)

Es una poesía de la rebelión contra la sociedad de su tiempo, contra los conformismos, la cultura, la civilización, la moral. Acusa la condición humana, Maldoror pone en evidencia un mundo cruel, donde la justicia no existe

Canto VI.

Las tiendas de la calle Vivienne exponen sus riquezas ante los maravillados ojos. Iluminados por numerosos mecheros de gas, los cofres de caoba y los relojes de oro lanzan, a través de los escaparates, haces de deslumbradora luz. El reloj de la BoIsa ha dado las ocho: ¡No es tarde! Apenas se ha escuchado la última campanada cuando la calle, cuyo nombre ha sido ya citado, comienza a temblar y sacude sus fundamentos desde la Plaza Royale hasta el bulevar Montmatre. Los paseantes apresuran el paso y se retiran pensativos a sus casas. Una mujer se desmaya y cae sobre el asfalto. Nadie la levanta: todos tienen prisa por alejarse de ese lugar. Los porticones se cierran con ímpetu y los habitantes se arrebujan en sus mantas. Diríase que la peste asiática ha revelado su presencia. Así, mientras la mayor parte de la ciudad se dispone a nadar en los goces de las fiestas nocturnas, la calle Vivienne se halla de pronto helada par una especie de petrificación. Ha visto extinguirse su vida como un corazón que deja de amar. Pero la noticia del fenómeno se extiende, pronto, entre las demás capas de la población y un hosco silencio se cierne sobre la augusta capital. ¿Adónde han ido los mecheros de gas? ¿Qué se ha hecho de las mercenarias del amor? ¡Nada... soledad y tiniebla! Una lechuza, volando en dirección rectilínea con una pata rota, pasa por encima de la Madeleine y emprende el vuelo hacia la barrera del Trono, gritando: «Se prepara una desgracia.» Pues bien, en este lugar que mi pluma (ese verdadero amigo que me sirve de compadre) acaba de hacer misterioso, si miráis hacia donde la calle Colbert confluye con la calle Vivienne, veréis, en la esquina formada por el cruce de ambas vías, a un personaje que muestra su silueta y dirige su ligera marcha hacia los bulevares. Pero acercándose más, cuidando de no atraer sobre uno mismo la atención del viandante, se advierte, con agradable asombro, que es joven. De lejos, en efecto, hubiérase dicho que era un hombre maduro. La suma de los días no cuenta ya cuando se trata de apreciar la capacidad intelectual de un rostro serio. (Isidoro Ducasse, 2008, págs. 294-295)

Ducasse comienza a utilizar aquí los ardides de la novela popular de la época. Con su personaje Maldoror realiza un sin fin de vivencias en la ciudad moderna, estas influencias aparecen en su obra desfiguradas, se muestra una inquebrantable oposición, una lucha perpetua, contra una fuerza muy poderosa que trata de abolir al hombre como ser vital.  En su canto usa el símbolo de la lechuza quien anuncia algo malo va a ocurrir, su iconografía de animales nos envuelve en una dinámica de contaminación iconográfica, como germen de una Biblia subvertida y blasfema.

Rinoceronte.

En este último canto. Dios se metamorfosea en rinoceronte. Maldoror transformado en humano se enfrenta a él y lo mata a golpe de pistola en una calle parisina. Es la consumación de la obra lautréamontiana, el asalto final donde Maldoror vence al creador su muerte es rápida, sin opción a defenderse, una bala es suficiente para aniquilarlo: “la bala atravesó su piel como un zarcillo; se podría haber escrito, con una apariencia de lógica, que la muerte debía aparecer inevitablemente. Pero sabíamos que, en ese paquidermo había entrado la sustancia del señor” (IEU Moure Pazos, 2011)

En este fragmento, podemos ver que Lautréamont alude una vez más a la Biblia para parodiar el oficio eucarístico y en particular la transubstanciación explicada como prevalencia de la apariencia y mutabilidad de la substancia.

Charles Baudelaire

Características de Charles Baudelaire

Baudelaire pretende profundizar en la estética romántica imprimiendo en ella una nueva dirección, en dimensiones como:

La sed de ideal, la nostalgia de la vida anterior o del paraíso perdido, y el sentimiento de la constante insatisfacción.

Una cierta necesidad de exotismo y de voluptuosa inocencia en la ruptura con la monotonía insoportable del aquí y ahora.

El tema romántico de la rebeldía, que Baudelaire va a orientar hacia el dandismo refinado y distante o hacia el satanismo blasfemo, como provocación irónica y sutil.

La atmosfera poética o fantasmagórica que envuelve a los seres y las cosas más humildes e, incluso, horribles de la vida cotidiana. (Del Águila Gómez, s/f, pág. 3)

Fragmento representativo del simbolismo en sus obras.

 

Correspondances

La Nature est un temple oú de vivants piliersLaissent parfois sortir de confuses paroles;L´homme y passe à travers des fôrets de symbolesQui l´observent avec regards familiers.Comme de longs échos qui de loin se confondentDans une ténébreuse et profonde unité,Vaste comme la nuit et comme la clarté,Les parfums, les couleurs et les sons se répondent.Il est des parfums fraits comme des chairs d´enfants,Doux comme les hautbois, verts comme les prairies,– Et d´autres, corrompus, riches et triomphants,Ayant l´espansion des choses infinies,Comme l´ambre, le musc, le benjoin et l´encens,Qui chantent les transports de l´esprit et des sens. (Del Águila Gómez, s/f, pág. 6)

Traducción al español

Correspondencias

La naturaleza es un templo donde pilares vivientes a veces dejan escapar palabras confusas, el hombre pasa por bosques de símbolos que lo observan con miradas familiares, como largos ecos que se funden desde lejos en una unidad oscura y profunda, Vasto como la noche y como la luz, Los perfumes, los colores y los sonidos se responden. Hay perfumes frescos como la carne de los niños, Dulces como los oboes, verdes como los prados, - Y otros, corruptos, rico y triunfante, que tiene la expansión de cosas infinitas, como el ámbar, el almizcle, el benjuí y el incienso, que cantan los transportes del espíritu y los sentidos. (Del Águila Gómez, s/f, pág. 6)

Aquí podemos observar un ejemplo muy claro de lo que Baudelaire refleja por medio de la técnica del simbolismo, cuando precisamente expresa su sentir dándole un sentido simbólico a los objetos, a los sentidos y a los sentimientos a través de su obra.

La muse malade

Ma pauvre Muse, hélas! qu'astu donc ce matin?Tes yeux creux sont peuplés de visions nocturnes,et je vois tour à tour réfléchis sur ton teinla flolie et l'horreur, froides et taciturnes.Le succube verdâtre et le rose lutint'ontils versé la peur et l'amour de leurs urnes?Le cauchemar, d'un poing despotique et mutint'atil noyée au fond d'u fabuleu Minturnes?Je voudrais qu'exhalant l'odeur de la santéton sein de pensers forts fût toujours fréquenté,et que ton sang chrétien coulât à flot rythmiques,comme les sons nombreux des syllabes antiques,oú règnent tour à tour le père des chansons,Phoebus, et le grand Pan, le seigneur des moissons. (Quintana Tejera, 2000, pág. 2)

Traducción al español

La musa enferma

¡Ay, pobre mía! ¿Qué has hecho esta mañana? Tus ojos hundidos están poblados de visiones nocturnas, y veo a su vez reflejados en tu color el flolie y el horror, frío y taciturno. El súcubo verdoso y la rosa han derramado miedo y ¿El amor de sus urnas? ¿La pesadilla, de un puño despótico y amotinado ahogado en el fondo de un fabuloso Minturnes? Me gustaría que exhalando el olor de santeton en el seno de fuertes pensamientos fueran siempre frecuentados, y que tu sangre Christian fluía rítmicamente, como los muchos sonidos de las sílabas antiguas, donde reinan a su vez el padre de las canciones, Febo, y el gran Pan, el señor de las cosechas. (Quintana Tejera, 2000, pág. 2)

En este fragmento de la obra, observamos cómo es que Baudelaire describe el dolor que vive su musa, visto desde el punto de vista espiritual, compara el malestar que ella vive con los recuerdos que tiene de ella cuando se encuentra con salud. Logra transportarnos a un mundo en el que se encuentra, aun sin estarlo.

L'ennemi

Ma jeunesse ne fut qu'un ténébreux orage,traversé çà et là par de brillants soleils;le tonnerre et la pluie ont fait un tel ravage,qu'il reste en mon jardin bien peu de fruits vermeils.Voilà que j'ai touché l'automne des idées,et qu'il faut employer la pelle et les râteauxpour rassembler à neuf les terres inondées,où l'eau creuse des trous grands comme des tombeaux.Et qui sait si les fleurs nouvelles que je rêvetrouveront dans ce sol lavé comme une grèvele mystique aliment qui ferait leur vigueur?O douleur! ô douleur! Le Temps mange la vie,et l'obscur Ennemi qui nous ronge le coeurdu sang que nous perdons croît et se fortifie! (Quintana Tejera, 2000, pág. 5)

Traducción al español

El enemigo

Mi juventud fue sólo tenebrosa tormenta,/ atravesada a veces por soles centelleantes;/ las lluvias y los rayos hicieron tal estrago,/ que pocos son los frutos bermejos del jardín./ Pues bien, ya he tocado el otoño de la idea,/ y es hora de emplear las palas y rastrillos/ y agrupar como nuevas las tierras inundadas,/ donde las aguas cavan sus pozos como tumbas./ ¿Quién sabe si las flores nuevas con las que sueño/ hallarán en el suelo lavado como playa/ el místico alimento con que harán su vigor?/ ¡Oh dolor! ¡Oh dolor! Come la vida el Tiempo,/ y el oscuro enemigo que el corazón nos roe/ con sangre que perdemos crece y se fortifica!

(IEU Moure Pazos, 2011) (Quintana Tejera, 2000, pág. 9)

La manera en que el autor nos expresa su vida a través de símbolos, comparando cada etapa y vivencia con algún elemento natural, que por cierto, no lo hace ver que haya sido algo fácil de vivir, sino al contrario, lo describe como algo muy atroz, triste y desolador. El titulo por si solo nos permite darnos la idea de cómo es que Baudelaire percibe el tiempo que le ha tocado vivir.

 

 

Je te donne ces versJe te donne ces vers

afin que, si mon nomaborde heureusement aux époques lointaines 11et fait rêver un soir les cervelles humaines,vaisseau favorisé par un grand aquilon,ta mémoire, pareille aux fables incertainesfatigue le lecteur ainsi qu'un tympanon,et par un fraternel et mystique chaînonreste comme pendue à mes rimes hautaines;étre maudit à qui de l'abîme profondjusqu'au plus haut du ciel rien, hors moi, ne répond;O toi qui, comme une ombre à la trace éphémère,foules d'un pied léger et d'un regard sereinles stupides mortels qui t'ont jugée amère,statue aux yeux de jais, grand ange au front d'airain! (Quintana Tejera, 2000, pág. 6)

Traducción al español

Te doy estos versos

Yo te doy estos versos para que, si mi nombre/ aborda felizmente las épocas lejanas,/ y ensueña, alguna noche, los cerebros humanos,/ bajel favorecido por un gran aquilón,/ semejante a las fábulas inciertas, tu memoria/ como incansable tímpano fatigue a los lectores,/ y por un fraternal y místico eslabón/ se quede suspendida en mi rima altanera;/ creatura maldita, del abismo profundo/ hasta el más alto cielo, sólo yo te respondo;/ oh tú, que, como sombra de huellas huidizas/ golpeas con y sereno mirar/ a estúpidos mortales que amarga te juzgaron,/ estatua de ojos jade, enorme ángel de bronce! (Quintana Tejera, 2000, pág. 10)

Precisamente en esta dirección es donde encontramos la esencia misma del desarrollo lírico: el poeta entrega sus versos con una finalidad que es quizás el objeto que persigue todo aquel que piensa, de una manera u otra, en la inmortalidad. Puede llegar su nombre, “mon nom”, al territorio lejano y misterioso en donde se verá libre del poder devastador del tiempo. El sujeto lírico expresa, en tono triunfal y glorioso, cuánto desea que su nombre “aborde felizmente las épocas lejanas”; concomitantemente, espera, por el poder de la palabra y la magia del símbolo, que la poesía alcance esa zona apenas conocida, pero infinitamente soñada. (Quintana Tejera, 2000, pág. 7)

“Destrucción”

“El demonio se agita a mi lado sin cesar;

flota a mi alrededor cual aire impalpable;

Lo respiro, lo siento cómo quema mi pulmón

Y lo llena de un deseo eterno y culpable.

A veces toma, conocedor de mi amor al arte,

La forma de la más seductora mujer,

Y bajo especiales pretextos hipócritas

Acostumbra mi gusto a nefandos placeres.

Así me conduce, lejos de la mirada de Dios,

Jadeante y destrozado de fatiga, al centro

De las llanuras del hastío, profundas y desiertas,

Y lanza a mis ojos, llenos de confusión,

Sucias vestiduras, heridas abiertas,

¡y el aderezo sangriento de la destrucción!

“Tristezas de la luna”

“Esta noche la luna sueña con más pereza,

Cual si fuera una bella hundida entre cojines

Que acaricia con mano discreta y ligerísima,

Antes de adormecerse, el contorno del seno.

Sobre el dorso de seda de deslizantes nubes,

Moribunda, se entrega a prolongados éxtasis,

Y pasea su mirada sobre visiones blancas,

Que ascienden al azul igual que floraciones.

Cuando sobre este globo, con languidez ociosa,

Ella deja rodar una furtiva lágrima,

Un piadoso poeta, enemigo del sueño,

De su mano en el hueco, coge la fría gota

Como un fragmento de ópalo de irisados reflejos.

Y la guarda en su pecho, lejos del sol voraz”. (Cultura, 2018)

En esta obra podemos observar la mayoría de las características del simbolismo literario,

Ruptura con las formas propias del realismo y el naturalismo, renovación de la forma poética y libertad de creación frente a las rígidas normas establecidas, lenguaje musical: toda poesía evoca música, la musicalidad priva sobre la literalidad del lenguaje, subjetivismo e individualismo, evocación de impresiones, sugerencia y alusión frente a las interpretaciones precisas de la realidad, misterio y misticismo, uso del lenguaje poético como elemento cognitivo

Utilización de figuras retóricas, como la metáfora o la sinestesia, para despertar sensaciones

Edgar Allan Poe

Edgar Allan Poe nació en Boston el 19 de enero de 1809, y murió el 6 de octubre de 1849 en la ciudad de Baltimore, es considerado el gran incomprendido en su época, sin que por ello hubiera pasado inadvertido o desconocido, este escritor norteamericano vivió en una atmósfera de contradicciones, su genio lo elevaba, pero su manera de vivir y su propia búsqueda de la belleza, suprema aspiración de su espíritu, lo hundían en la desesperanza de situaciones sin solución. Si alguna vez existió un ser atormentado, este fue Edgar Allan Poe.

Desde su infancia sufrió ya que sus padres fallecieron, pero le dejaron una gran herencia, inestable y voluntarioso, adopto el apellido Allan de su tío y protector, un comerciante acomodado de Virginia. Edgar Allan Poe comenzó a escribir desde muy joven y continuó haciéndolo hasta su muerte, cultivó la novela, el cuento, el periodismo, la crítica y la filosofía.

Individuo de conducta inestable, de grandes ideales de belleza, de indagación, de métodos y jeroglíficos; la cultura adquirida durante los años que estudió en Inglaterra y en su patria, las dificultades que encontró para someterse a la disciplina escolar, hallaron en su creatividad el cauce de la personalísima creación le sugería: la infelicidad como hallazgo y punto de arribo, la lamentación por los bienes terrenales perdidos, la incapacidad para objetivar el amor, que además de la muerte, fue otra de sus grandes obsesiones.

En sus obras encontramos que era un depurador de la novela gótica y creador de género policiaco, aun los sórdidos personales de sus novelas, tanto las fantásticas como las más apegadas a pretendidas experiencias vividas, mantienen ese espíritu caprichoso y rebelde, organizador e intuitivo, el sistema que puede conducir a la verdad, real o aparentes, los símbolos son, en muchas de sus obras, el punto de partida.

En su angustiosa existencia estuvo lleno de trabajo, penas y sufrimiento puesto que su matrimonio con una joven de 13 años, pariente suya, terminó prematuramente por la muerte de ella y nunca se recuperó de este golpe; en sus creaciones es un espectador impersonal cambiante vida del espíritu, todas las pasiones, todas las posibilidades, todos los procesos que sirven a un propósito; su estética ideal es la imprecisión del significado.

 

 

 

 

El gato negro

“Este último animal, completamente negro, era tan robusto como hermoso, y de una sagacidad maravillosa. Respecto a su inteligencia, mi mujer, que en el fondo era bastante supersticiosa, hacía frecuentes alusiones a la antigua creencia popular, que veía brujas disfrazadas en todos los gatos negros”. (Poe, 2019).

El gato negro, de Edgar Allan Poe, nos menciona algo curioso puesto que siempre a los gatos negros se les adjunta el ser de mala suerte o estar relacionados con la brujería por su color, entonces en este cuento precisamente la llegada de estos gatos negros lo único que logran es irritar al protagonista que comienza a tener un estado emocional negativo que lo vuelven violento y grosero, al grado de quitarle un ojo a su primer gato negro para después ahorcarlo.

La acción anterior le proporciona una tranquilidad que termina después del incendio en su casa que le arranca todas sus pertenencias, algo muy extraño es que se encuentre entre las cenizas una pared en la que estaba esculpida la figura de un gato ahorcado recordándole lo que había hecho, posteriormente se encontró con otro gato negro que llevó a su casa porque considero que tenía una especie de arrepentimiento porque este gato igualmente había perdido un ojo.

Igualmente, el protagonista tiene un arranque de ira porque el gato no se le despegaba que lo intenta matar, pero su esposa la detiene, lo cual resulta contraproducente contra ella porque el protagonista la mata, desde ese momento deja de ver al gato, cubre su crimen emparedándola en el sótano.

La policía acude al domicilio del protagonista que se muestra muy alegre y reprimido por no poder decir que el crimen que cometió fue cubierto con tanto éxito, llegan a donde tiene emparedada a la esposa, con esa irritación de no poder delatarse golpea la pared y suena un grito tan horroroso, se cae la pared revelando el cuerpo de sus esposa y el gato negro que había sido emparedado sin el conocimiento del protagonista porque en su momento de ira no pensaba en lo que hacía con claridad o lo pasaba por alto, pero toda su locura fue debido a los gatos negros o al gato negro que pudo haber tenido siete vidas.

El corazón delator

“- ¡Miserables! –exclamé-. ¡No disimulen por más tiempo! ¡Lo confieso todo! ¡Arranquen esas tablas! ¡Aquí, aquí!, ¡Es el latido de su impecable corazón!” (Poe, 2019).

El corazón delator, de Edgar Allan Poe, nos menciona esa culpabilidad que se hace perceptible en el protagonista al escuchar los latidos del corazón de la persona que ha matado, los policías no lo escuchan porque en realidad no se escucha nada, solo el asesino que es nuestro protagonista lo escucha porque, aunque pudo cubrir con éxito su delito, internamente se estaba carcomiendo de culpa por lo que había realizado simplemente porque le molestaba le ojo con catarata de su vecino.

Es un odio irracional que no deja vivir al protagonista que comete un asesinato premeditado el cual tenía planeado y que le causo una satisfacción instantánea que después procedió a no dejarlo en paz la culpa porque fue un asesino a sangre fría que no aguantó la culpa, el sentirse sospechoso ante los ojos de los policías que nada sospechaban de él, eso lo hizo revelar la verdad de lo ocurrido.

El cuervo

“Y el crujir triste, vago, escalofriante

De la seda de las cortinas rojas

Llenábame de fantásticos terrores

Jamás antes sentidos. Y ahora aquí, en pie,

Acallando el latido de mi corazón,

Vuelvo a repetir…” (Poe, 2019)

El cuervo, de Edgar Allan Poe, nos menciona la soledad en la que se encuentra el protagonista durante la noche donde lo único que hacemos es pensar, cuando uno está en medio de la soledad reflexiona sobre las cosas que pudo haber hecho y regularmente la tristeza nos inunda, otras veces cuando no se está acostumbrado a la soledad y se escuchan ruidos extraños claramente el miedo es el que invade la habitación.

Especialmente el protagonista siente tristeza ante la pérdida de su esposa, pero casualmente hace mención acerca de que los ojos del cuervo parecen los de un demonio que está soñando, considero que para Edgar Allan Poe los ojos son las ventanas del alma y por eso en sus cuentos tenía mucha fijación en ellos.

 

 

RIMBAUD

Características de los simbolistas.Giraldo (2008) habla de “Sedimentación de la época” (p. 178). Se entiende que sedimentar es que aquellas partículas que estaban suspendidas en un líquido bajan hasta el fondo, se asientan en la base.

Ejemplo de la obra del autor

Otoño ya! Pero, por qué echar de menos un sol eterno si nos hemos comprometido al descubrimiento de la claridad divina (Rimbaud)

Análisis

Las iluminaciones y los conocimientos de los contemporáneos de Rimbaud no eran tan buenos, no se sedimentaron, no se convirtieron en base porque se sigue añorando el sol eterno, esa luz divina que no depende de las reflexiones relativistas.

Características de los simbolistas. Ruptura violenta con la moral, irreverencia con el progreso y repelencia con la decimonónica burguesía (178)

Ejemplo de la obra del autor

Hay que ser absolutamente moderno.

Nada de cánticos: aferrarse a los avances logrados

Análisis 2.

Rimbaud no quiere a los burgueses, pero propone absolutamente el modernismo; por lo tanto, su postura es elitista en favor de los eternamente ricos que, sin preocupaciones, se pueden dedicar a las lucubraciones mentaloides.

Características de los simbolistas. “Su poesía es también un pensamiento crítico que eleva el mal a la categoría de dimensión estética” (178)

Características de los simbolistas. “La poesía (…) es un acto confesional, así quiera parecer un acto profano” (178)

Ejemplo de la obra del autor

El combate espiritual es tan brutal como la batalla entre los hombres; pero la visión de la justicia es placer exclusivo de Dios.

Análisis

La poesía titulada “Adios” trata de un hombre en el otoño que significa el ocaso de la vida, y hace una confesión de lo que ha sido y de lo que es y de lo que espera ser; y como no sabe que es lo que puede ser le queda la esperanza y para el que está a punto de morir la única esperanza verdadera es Dios.

Características de los simbolistas. “Cuando las poéticas malditas incluyen la miseria como componente estético del arte, necesariamente rompen con las tres formas de la lógica de la censura: inexistente, ilícito e informulable” (181)

Características de los simbolistas. “La obra poética de los (poetas) malditos como un acto o ejercicio de la vieja técnica de la confesión” (182)

Características de los simbolistas. Según Giraldo (2008) mientras la burguesía del siglo XVIII tenían armonizados los preceptos morales con la producción literaria (p. 184), o sea que con sus escritos decían que la sociedad era ordenada, bella y perfecta, hasta que llega Rimbaud considerando al hombre como una naturaleza

Ejemplo de la obra del autor

El poeta se vuelve vidente por un logro inmenso y razonado desequilibrio de todos los sentidos. Todas las formas de amor, de sufrimiento, de locura; él mismo busca, agota en sí todos los venenos (…) (Carta a P. Demeny)

 Análisis

La poesía titulada “Adios” trata de un hombre en el otoño que significa el ocaso de la vida, y hace una confesión de lo que ha sido y de lo que es y de lo que espera ser; y como no sabe que es lo que puede ser le queda la esperanza y para el que está a punto de morir la única esperanza verdadera es Dios.

Características de los simbolistas. Dice Giraldo (2008): “si tratamos de allegarnos un poco al planteamiento medular de la poesía de Rimbaud, encontramos la fórmula que le convirtió en un vidente, que no es más que el desarreglo de todos los sentidos para llegar a lo inasible” (p. 185).

Características de los simbolistas. Dice Giraldo (2008): “quien escribe confiesa sus preocupaciones y consideraciones, ya sean morales, emotivas, existenciales, en fin, toda la conjunción de elementos ocurrentes que confluyen en una época dada” (p. 187)

Análisis

En Rimbaud el poeta no habla de moral, no es empleado de  la ley, más bien  emplea su talento en hablar de los tormentos  deleitosos que las pasiones le producen al alma de un individuo.  Así pues, la poesía no tiene que ser perfectamente ordenada como decir catorce sílabas en un renglón y catorce sílabas en el otro puesto que el hombre que tuvo catorce alegrías en la primavera puede tener 28 amarguras en el verano

Referencias

Cultura. (31 de agosto de 2018). EL UNIVERSAL. Obtenido de https://www.eluniversal.com.mx/cultura/los-cinco-poemas-mas-representativos-de-charles-baudelaire

Del Águila Gómez, J. M. (s/f). Las ideas estéticas en Baudelaire. A Parte Rei Revista de Filosofía.

Giraldo, D. (2008). Los poetas malditos. Katharsis, Julio – diciembre

Gonzalez, V. (2016). ¡Oh pulpo de mirada de seda! sexualidad y erotismo en los cantos de Maldoror de Lautrémont. Anales de la Universidad Central del Ecuador. Ecuador: Universidad Central de Ecuador.

IEU. (2010). El conde de Lautréamont y los poetas malditos. En J. Del Prado. Cuba: Sed de Venganza.

IEU. (2020). Lo siniestro en la vida y la obra del conde de Lautreamont. En P.-R. Enrique. Buenos Aires: S/D.

IEU. (2020). Precursores y características del simbolismo. Puebla.

IEU Moure Pazos, I. (2011). Les Chants de Maldoror y la Biblia a través de la iconografía bestiaria. Castilla.

Isidoro Ducasse, C. d. (2008). Los cantos de Maldoror. Madrid: Manuel Serrat Crespo.

Ortiz, M. (2018). Cultura general. Obtenido de https://www.culturagenial.com/es/simbolismo/

Poe, E. (2019). Narraciones completas. México: Autores Selectos.

Quintana Tejera, L. (2000). El soneto de Baudelaire. Madrid: Universidad Complutense .

Rimbaud. A. (1873) Adiós en una temporada en el infierno. Disponible en: http://www.ciudadseva.com/texto/adios-rimbaud/

 

 

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